Abar Aranburu

Hoy os quiero hablar de alguien especial, una persona que conozco hace tiempo, una persona que da gusto que entre en la oficina o encontrarla por la calle o en un bar, como si es en el otro extremo del océano, siempre tiene una sonrisa y esa mirada…esa mirada de niño inocente, sano, sin mala intención, bonachón y con unos abdominales que muchos quisieran ¡Menuda tableta que tiene!

Abar tableta

Abar es un chico que empezó en el mundo de la fotografía por casualidad. Abar trabajaba en el Bederen (con los antiguos dueños), algo más que un bar, junto con Omar y Ana y Sandra y Mikel y Xabi y Carmelo y Tasio Y Lander y mucha más gente, algo más que un espacio, algo más que personas… Omar es arquitecto y un gran fotógrafo, sus fotos son… increíbles, podéis comprobarlo vosotros mismos si pincháis aquí. Aparte de ser arquitecto y gran fotógrafo, Omar es buena persona. A Abar le empezó a picar eso de la fotografía y Omar fue su mentor, su profesor, su guía. Le enseñó y luego Abar fue aprendiendo a base de sacar fotos, de buscar, de estudiar, de hacer fotos y más fotos, reportajes y más reportajes. Y ahora son dos grandes genios, dos figuras cada uno con su estilo, estilos diferentes. Además son amigos compartiendo un mismo hobby: la fotografía.

Abar trabajaba de profesor en la escuela de Antonianos de Zarautz y en su tiempo libre se dedicaba a la fotografía por hobby, además trabajaba de camarero. Siguió así durante un tiempo, aprendiendo con sus amigas y amigos, haciéndoles reportajes, estudiando, comprando cámaras más precisas, mejores.

De repente un día alguien le dijo ¿Cuánto cobras por un reportaje de boda? Y Abar dijo «Ueee, aquí puede haber negocio» y empezó a hacer reportajes de vez en cuando, cuando le salía la oportunidad. Cuando tenía un trabajo se daba de alta en la actividad, cuando no tenía se daba de baja. Ha hecho reportajes para organismos públicos, para empresas privadas, para personas particulares y ahí anda, cada día aprendiendo, investigando, dejando huella de retratos retratados, de instantes capturados, de sonrisas eternas, de sueños mojados.

Abar

Ya no trabaja como profesor pero sigue trabajando en otro bar, en el Mármol Malecón, pero ahora parece que puede ser que su negocio tenga más continuidad en el tiempo, parece que ya va haciéndose hueco, parece que todo su esfuerzo está dando frutos.

Aquí tenéis, una vez más, como el esfuerzo, la persistencia, el trabajo duro, la ilusión, el luchar por un sueño da sus frutos, tarde o temprano, con paciencia. Y espera, que todavía hay que trabajar más.

¿Os ha entrado ganas de ver fotos de Abar? Pues aquí os podéis retratar un poco, aquí, aquí, pincha aquí  y entra en su Facebook le darás al «Me gusta» por que no puede ser que no te guste y si pinchas aquí irás a su página web.

By 3efe

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